Mostrando entradas con la etiqueta UNMSM. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta UNMSM. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de marzo de 2016

CONVOCATORIA: REVISTA SÍNTESIS SOCIAL Nº 8

Temas centrales: EL NIÑO Y EL MEDIO AMBIENTE EN LAS SOCIEDADES ANDINAS


Presentación:
El Grupo de Estudios e Investigaciones Histórico-Sociales Annalicemos Hist8ria, conformado por estudiantes de Historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, tiene el agrado de invitar a la comunidad académica a publicar investigaciones, ensayos y reseñas en el 8vo. número de su revista Síntesis Social. Para la presente edición tendremos como tema de discusión El Niño y el medioambiente en las sociedades andinas.


El Fenómeno del Niño, como factor social, ha tenido una discusión limitada dentro de la historiografía nacional, pese a ser un evento climatológico de repercusión social. Dicho evento cobra mayor relevancia al presenciar en la actualidad un nuevo ciclo de El Niño, con un impacto dentro de la sociedad difícil de calcular sin el conocimiento histórico, tan relevante para las ciencias sociales y naturales. El estudio de la relación entre las sociedades y su medio ambiente permite entender la magnitud real de los eventos extremos en el pasado y prepararnos mejor ante los futuros. Y en dicho objetivo, la interdisciplinariedad es fundamental para una mirada global. Es precisamente este diálogo entre las ciencias sociales y naturales que pretendemos rescatar.


¿Qué trabajos se pueden presentar?
Síntesis Social en su 8va edición, recibirá:

1.- Artículos, investigaciones, capítulos de tesis por sustentar, ensayos y discusiones en torno a El Niño y el medio ambiente y su impacto en las sociedades andinas.

2.- Reseñas críticas de libros editados en los últimos tres años sobre los temas centrales.

¿Quiénes pueden presentar trabajos?

1.- Profesionales que discutan las distintas áreas de las Ciencias Sociales.

2.- Estudiantes y egresados que deseen difundir sus primeras investigaciones.

- Los artículos serán sometidos a revisión por el Comité Editorial y el riguroso Comité Evaluador conformado por especialistas de los temas que en base a criterios como la originalidad, la redacción, la problematización, uso de fuentes, etc. darán sus apreciaciones sobre los trabajos recibidos.

Recepción de textos: 15 de marzo al 15 de agosto del 2016

Normas para la presentación de trabajos:

a) Del Formato:

1.- Título en el centro, letra Times New Roman, tamaño 13.

2.- Nombre del autor o autores, Universidad o Institución de pertenencia y dirección de correo electrónico a un espacio del título y uno debajo del otro a lado izquierdo.

3.- Resumen académico que deje en claro el tema a tratar y los principales objetivos.

4.- Cinco o seis palabras clave.

5. Breve hoja de vida del autor(es)

6.- Para los artículos y ensayos: Times New Román, tamaño 12, justificado, espacio simple, extensión máxima de 20 páginas y mínima de 08, incluyendo introducción y conclusiones (necesarios). La bibliografía y anexos (si los hubiera) no se contabilizarán en el total de páginas.

8.- Para las reseñas: Times New Román, tamaño 12, justificado, espacio simple, extensión máxima de 3 páginas y mínima de 2.

9.- Los trabajos deberán cumplir con las normas de publicación para pasar el proceso de evaluación.

b) De las citas.

Se usará el sistema de citas de la Asociación Psicológica Americana (APA) en las versiones de la 5ta. y 6ta. edición principalmente. El tipo de cita APA usa un formato autor fecha del que mencionamos las principales recomendaciones.

* Las citas dentro del texto prevén información, estarán dentro de un paréntesis donde se consigne el autor, el año de la publicación y la página exacta (aquí no se usará la recomendación de la 6ta. edición que obvia la página).

* Cuando el autor esté mencionado en la redacción del texto solo contemplar entre paréntesis el año de publicación y la página.

* El número de la página dentro del paréntesis no será antecedido de ninguna abreviación como “p.” o “pag.”. Ejemplo: (Burguiére, 2009: 26).

* La información completa de cada cita estará al final del texto en una lista llamada Referencias.

* Las citas cortas de tres líneas o menos, pueden ser incorporadas en el texto usando comillas simples para indicarlas. Las citas más largas se separan del texto por un espacio a cada extremo y se tabulan desde el margen izquierdo, aquí no hay necesidad de usar comillas.

*Las citas deben ser transcritas exactamente, cualquier cambio o énfasis por el autor debe ser indicado claramente, ej. Cursiva de algunas palabras. Cuando se omite algún material de las citas se indica con un eclipse […].

* Se usaran notas a pie de página con el objetivo de aclarar alguna idea, comentar bibliografía o agregar datos adicionales. En cualquier caso la referencia usará el mismo estilo de la redacción principal. El formato será letra N° 10 de Times New Roman correlativamente ordenadas.

Ej. 1: Consúltese también la introducción de Lohman Villena a la obra de Miguel Feijóo de Sosa (Lohman Villena, 1984: 28-29).

Ej. 2: Pero véase Eeckhout (1999: 365), quien describe el cuerpo de una mujer hallado en el sitio de Pampa de las Flores cuyos restos muestran que sus entrañas habían sido extraídas.

* En ningún caso se usarán locuciones latinas como Ibidem, Ibid, Loc Cit u Op. Cit.

REFERENCIAS

* En esta sección deben estar todas las referencias incluidas en el cuerpo del texto.

* En todas las referencias el nombre del autor ira completo, obviando la recomendación de la 6ta edición del APA que solo sugiere la inicial.

UN SOLO AUTOR:


FLORESCANO, Enrique.
2012   La función social del historiador. México: Fondo de Cultura Económica.

PALMA, Daniel.
2011    Ladrones. Historia social y cultura del robo en Chile, 1870-1920. Santiago: LOM.

TURRENT, Lourdes.
2013   Rito, música y poder en la Catedral Metropolitana. México, 1790-1810. México: Fondo de Cultura Económica/ Colegio de México.

DE VARIOS AUTORES O EDITOR:

KAGAN, Richard y Fernando Marías.
2000  Urban Images of the Hispanic Wordl, 1493-1793. New Haven: Yale University Press.

O´PHELAN, Scarlett y Carmen Salazar (eds.)
2005   Passeurs, mediadores culturales y agentes de la primera globalización en el Mundo Ibérico, siglos XVI-XIX. Lima: Instituto Francés de Estudios Andinos/Pontificia Universidad Católica del Perú/ Instituto Riva Agüero.

ARTÍCULO DE UNA COMPILACIÓN:

MEILLING, David.
1999   “Suffering and Sanctification in Christianity”. En J. Hinells y R. Porter (eds.). Religión, Health and Suffering. Londres: Keagan Paul.
VALENZUELA, Jaime.

2005   “Afán de prestigio y movilidad social: los espejos de la apariencia”. En Rafael Sagredo y Cristián Gazmuri (dirs.), Historia de la vida privada en Chile. El Chile tradicional, De la Conquista a 1840, T. I. Buenos Aires: Taurus.


ARTÍCULO DE UNA REVISTA:

BURGA, Manuel.
1995    “Los Annales y la historiografía peruana (1950-1990): mitos y realidades”. En Ciencias Sociales 1: 11-33.

MORAN, Daniel.
2011    “De la historia social a la renovación de la historia de las clases populares. El Bicentenario y la Revolución de Mayo en la historiografía argentina reciente”. En Síntesis Social 3: 191-219.

UNA TESIS:

VÁSQUEZ ZEVALLOS, Gladys.
2014   El endeudamiento de Felipe II y el Virreinato del Perú: De las Cajas de Comunidad a la Caja General de Censos de Indios de Lima (1556-1600). Tesis para obtener el grado de licenciatura en Historia, Lima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

UN DOCUMENTO:

Archivo General de la Nación, Campesinado, Derecho Indígena, legajo 37, cuaderno 746, 1813, f. 7.

UNA REVISTA O PERIÓDICO:

-La Gaceta del Gobierno de Lima, Nº 2, del sábado 20 de octubre de 1810.

-Caretas, Lima, n° 1380, del 14 de septiembre de 1995.

RECURSOS EN LÍNEA:

LODEWIJKX, H.
2000  “Individual-group continuity in cooperation and competition under varying communication conditions”. En Current Issues in Social Psychology 6: 166-182. Extraído el 24 de septiembre del 2010 desde http://www.uiowa.edu/~grpproc/crisp/crisp.6.12.htm.

Cualquier consulta o duda, escríbenos a:
annalicemoshist8ria@hotmail.com
 annalicemoshist8ria@gmail.com

Atentamente
Comité Editorial Síntesis Social Nº 8

Comité Editorial
Michael Napán Napán
Diego Recse Huayta
Ronny Pariona Medina
Angel Sandoval Sánchez

martes, 24 de junio de 2014

ALGUNAS REFLEXIONES ENTORNO A LA DENOMINADA “TELEVISIÓN BASURA”

Jiles Hennys Ugaz
Universidad Nacional Mayor de San Marcos


Imagen tomada de Internet
En los últimos años hemos observado que la atención de algunos diarios y programas de televisión en el Perú se ha centrado en invadir la esfera íntima de personas que se autodenominan artistas (cantantes, cómicos, actrices y más); de modo que, entendiendo lo anterior, en el presente escrito[1] la discusión no irá en medir su talento o las aptitudes de sus carreras, sino en analizar nuestra actitud ante el empobrecimiento cultural de lo que se emite en la televisión.
1.      LO NEGATIVO
Desde que se popularizó el uso del televisor se ha emitido programas que diviertan o les disipen la mente al conglomerado de la población, por lo que hemos visto desde Laura en América, Magaly TeVe y ahora Amor, amor, amor, Combate, Esto es guerra, La noche es mía y El Valor de la verdad[2], a los cuales se les denomina como “televisión basura”[3].
Actualmente, sabemos que en la década de los noventa se manipularon los medios de comunicación por parte de nuestro entonces presidente Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos, quienes  estratégicamente planearon que los peruanos consumieran programas que nos mantengan alejados de un idóneo análisis de la realidad y es justamente en ese contexto que nace Laura en América, en el que su conductora vendía la historia de vida de personas que por lo general eran de escasos recursos y no conocidas en el medio televisivo a diferencia de lo que hizo Magaly Medina, quien empleando a personas reconocidas por el común, define un estilo televisivo marcado por la especulación e incita la incertidumbre por conocer aspectos  de la esfera íntima[4]. Siguiendo la línea de Magaly TeVe surge Amor, amor, amor, por su parte La noche es mía con el cambio de conductor[5] ha declinado a un programa de comentarios burlescos ante los eminentes hechos escandalosos de algunos personajes; mientras que Combate y Esto es guerra parecen mezclar un poco de cada uno de sus antecesores. Respecto a El Valor de la verdad pierde la idea de juego para pasar a ser una especie de consultorio psicológico en vivo.
2.      LO POSITIVO
Pese a todos los programas que nos ha brindado la televisión también hemos tenido algunos verdaderamente grandiosos como Sucedió en el Perú que motivó el interés por una historia del Perú que iba más allá de las fechas y mostrarnos un poco de la valiosa labor de los historiadores, La función de la palabra de Marco Aurelio Denegri, resultó siendo un espacio para entrevistas a intelectuales, críticas a libros y más; Museos puertas abiertas tuvo como objetivo incentivar a las personas a que visiten los museos dando a conocer brevemente lo que albergaban sus muestras; Tiempo después presenta una serie de entrevistas que gira entorno a diversos temas con invitados oportunamente seleccionados y enriquecidas con los pertinentes comentarios del historiador Juan Luis Orrego; Umbrales nos ha permitido conocer más sobre Arqueología, Historia y tecnología. En un ámbito totalmente distinto hallamos a Experimentores que engloba a una serie de experimentos, en los que se explica un sinnúmero de aspectos sobre química y física.
3.      ¿CRÍTICA?
Hoy es muy frecuente criticar a la denominada “televisión basura” y señalar lo peor que se muestra en la misma pero es muy común olvidar que si se emiten es porque existe un grueso de la población expectante y no solamente adolescente o amas de casa –como se suele señalar–; además, las criticas caen severamente hacia los productores o canales que los emiten, dejando a un lado que ellos tienen intereses económicos que no podemos eludir y que no arriesgarán por brindar cultura a la población, pues sencillamente son empresarios que invierten en lo que lo incrementará sus ingresos. Entonces, si el problema no recae en los productores que solo cuidan de no caer en la censura del Instituto de Radio y Televisión del Perú (IRTP), ¿a quienes culpamos?
Los psicólogos nos han advertido el serio daño que se produce para los niños y adolescentes el crecer viendo habitualmente programas con tendencias violentas o que se desarrollen con un lenguaje inapropiado; asimismo, como científicos sociales entendemos que la “televisión basura” tiene una nula iniciativa a la crítica y un inadecuado posicionamiento para comprender la realidad contextualizada de nuestros problemas como país y que de ningún modo se reduce a conocer la vida íntima de algunos personajes del mundo televisivo.
4.      REFLEXIONES FINALES
Realizamos una pequeña lista sobre algunos programas de señal abierta que tienen como característica común el exponer la vida íntima de las personas aunque cada uno con sus diversas particularidades y hemos percibido que la crítica se dirige hacia los productores o canales televisivos y de ningún modo a la población que los consume, pues aunque suene lamentable somos los televidentes (adultos) los que decidimos qué, para qué y por qué ver determinados programas, así como también, los que determinan qué verán nuestros hijos.
¿Qué pasaría si los intereses televisivos, de todos los peruanos, cambiaran y se vincularan únicamente hacia programas meramente culturales y críticos? Los productores no emitirían más de lo que se denomina “televisión basura” porque simplemente no sería rentable; sin embargo, sabemos que uniformizar tendencias resulta utópico en un espacio tan lleno de variopintas necesidades y por ello es que surgen medidas regularizadoras pero que al parecer no son realmente efectivas.
Los programas negativos -aunque nos cueste admitirlo- responden a lo que vivimos en nuestra sociedad, en nuestro día a día en nuestras relaciones interpersonales tan vinculadas por el interés al conocimiento de la esfera íntima de nuestros allegados y por ende es más difícil de lo que creemos erradicar la “televisión basura”, pues consiste en realidad en cambiar nuestras actitudes cotidianas tan arraigadas y mal direccionadas.
La solución a largo plazo recaerá en un trabajo conjunto con psicólogos, sociólogos, antropólogos, historiadores, educadores -entre otros- para poder comprender correctamente la actitud del individuo-televidente para así tomar medidas más apropiadas. Sin embargo, a corto plazo nosotros podemos comenzar por analizar el porqué observamos determinados programas (¿entretenimiento?, ¿obsesión por conocer la vida íntima de personajes televisivos?) y dejar de verlos si creemos que no satisfacen nuestras necesidades e incluso modificar actitudes negativas en la vida diaria; del mismo modo, debemos tener la iniciativa de promover esta reflexión a nuestros familiares porque sabemos perfectamente que los que tanto criticamos a la “televisión basura” albergamos a uno que otro consumidor de la misma en nuestra casa. El cambio debe partir de nosotros desplazando la atención al televisor si no es para algo educativo o recreativo en condiciones verdaderamente sanas y pertinentes porque somos nosotros los que decidimos  qué consumimos.



[1] En las siguientes líneas se plasmarán opiniones meramente personales de quien escribe  y  de ningún modo de Annalicemos Historia.
[2] Entendemos que la lista sobre programas negativos es larga pero solo hemos querido mencionar aquellos en los que se exponga la vida íntima de las personas.
[3] Según Gustavo Bueno en su libro Telebasura y democracia. Cada pueblo tiene la televisión que se merece, designa como “televisión basura” a cierto tipo de programas que se caracterizan por su mala calidad de forma y contenido, en los que prima la chabacanería, la vulgaridad, el morbo e incluso la obscenidad y el carácter pornográfico.
[4] Nótese que el programa de Magaly Medina relacionaba la infidelidad, la embriaguez y más solo con quienes formaron parte de las figuras televisivas (cantantes, actrices y más) pero casi nunca con los políticos. Asimismo, cabe recordar los problemas legales que tuvo tras los videos íntimos de las “prostivedettes”.
[5] Carlos Galdos es el actual conductor del mencionado programa, quien se caracteriza más que por extrovertido por ser bastante vulgar y escandaloso.

sábado, 22 de febrero de 2014

EL CÓLERA EN EL PERÚ Y LAS POLÍTICAS PÚBLICAS SANITARIAS A FINES DE LA SEGUNDA MITAD DEL XIX


Miguel Antacabana Angulo

CC.SS-UNMSM

Durante la segunda mitad del siglo XIX el cólera fue considera como una pandemia, dicha enfermedad afecto a zonas como la India, China, Singapur, Filipinas, Shanghái, Indochina,  Sumatra, Java (actual Indonesia); desde 1817. Mientras que en la llegada del cólera a Europa ocurrió en la década del 30 del siglo XIX[1]; en América los primeros casos de la enfermedad saltaron a la luz en las zonas portuarias de los Estados Unidos, Canadá, Cuba y México[2] (BETRÁN MOYA, 2006). Mientras que los países Sudamericanos fuertemente afectados fueron Uruguay, Argentina y Chile (durante los años de 1860/70-1890).

1.                  El Congreso Sanitario Americano de Lima y el debate sobre el cólera

Ante la rápida propagación de la enfermedad por los países sudamericanos, los médicos peruanos hicieron sentir su preocupación por medio de críticas, la falta de políticas de salud por parte del gobierno, el hacinamiento, la pobreza, etc. en síntesis los médicos peruanos hicieron hincapié en la inexistencia de recursos, costumbres y educación sanitaria en Lima y el resto del país (CUETO M. y., 2009). Sumado a la falta de “costumbres sanitarias” la ausencia de proyectos de potabilización del agua fue el gran problema. Al respecto se señala:

Durante el siglo XIX no existió en Lima un sistema de desagües subterráneos. […] Los vecinos utilizaban las acequias o al mismo Rímac como vías de desagüe, arrojaban las excretas al campo libre […] En última instancia, y con frecuencia, se recurría a la vía pública (LOSSIO, 2002).

A pesar que en el Perú del XIX el cólera no llego a convertirse en epidemia se presentaron casos en Lima y en el interior del país “según un informe de 1886 las muertos por enfermedades “del aparato digestivo” y la tifoidea, que  se trasmitían esencialmente a través del agua contaminada, se ensañaba con niños y sumaban 676” (CUETO M. y., 2009). También es preciso mencionar que durante buena parte del siglo XIX las viviendas no consideraban, al momento de su edificación, espacios que sirvieran como evacuadores de las necesidades.

En medio de esta atmosfera de “suciedad” el ministro de Relaciones Exteriores, Cesáreo Chacaltana, mando invitaciones a países del sur, norte y centro de continente para “adopta un sistema uniforme para precaverse de las calamidades que originan epidemias”. Con el apoyo del gobierno de Cáceres el Congreso Sanitario Americano de Lima (en adelante CSAL) se llevó acabo entre enero y marzo de 1888, allí se abordaron la experiencia de la epidemia del cólera en Chile, Argentina y Uruguay, y de otras enfermedades como el tifus y la fiebre amarilla. Los debates se desarrollaron bajo los paradigmas de la “Teoría Miasmática” y la “Teoría del Germen de la Enfermedad”

“Las ideas miasmáticas consideraban que las enfermedades infecciosas se generaban por la descomposición de materias orgánicas que envenenaban la atmosfera o se impregnaban a los objetos. Fuentes de contagio podían ser la basura, los cadáveres abandonados, el agua estancada y los pantanos […] consideraban que cambios bruscos en la temperatura o el medio ambiente (como un terremoto) podían desatar una epidemia.

[…] la Teoría del Germen de la Enfermedad buscaron diferenciarse radicalmente de la ideas miasmáticas, postulando que las infecciones eran originadas por seres microscópicos que no surgían espontáneamente sino que eran transmitidos o contagiados, de una persona enferma a otra sana (CUETO M. y., 2009).

A pesar que las ideas miasmáticas serán fuertemente cuestionadas en el CSAL y durante el resto del siglo XIX, su supervivencia argumentativa se apoya en parte en los terremotos ocurridos en Mendoza (1861), Salta (1871), Arica (1868) y  Coquimbo (1880) (GASCÓN, 2001). Las fechas de los terremotos coinciden con el desarrollo de la epidemia de cólera en los países sudamericanos. Y por otro lado vale mencionar que los seguidores de la Teoría del Germen de la Enfermedad se apoyaban en los trabajos de Luis Pasteur y en los descubrimientos del alemán Robert Koch, quien logro identificar a la bacteria que causaba el cólera, Vibrio Cholorea, durante su estancia en Calcuta y Alejandría. Es así que al término de dicho evento la teoría del germen será eje principal al momento del diseño de las políticas públicas de sanidad en el Perú durante los años de la Reconstrucción Nacional[3].

La importancia del CSAL para finales del XIX se debió a que a partir de allí el Estado peruano reelaborara sus políticas de salud pública. Y colateralmente esto contribuyo al fortalecimiento y reforma de la enseñanza de la medicina en el Perú, la Facultad de Medicina de la Universidad San Marcos jugo un papel importante. Incluso cuatro años antes del CSAL la Facultad de Medicina de San Marcos planteaba que el reglamento de 1826 debía ser actualizado, tomando en cuenta que en la “ciencia se han operado grades revoluciones…De aquí la necesidad de utilizar esos adelantos y de revisar nuestro reglamento de Sanidad” (LEÓN, 1884)[4].

2.                  Cólera, Estado y políticas publicas

Cuando hablo del cólera me estoy haciendo referencia a la “infección intestinal producida por una bacteria denominada Vibrio cholerae”. Esta infección genera en el enfermo una persistente diarrea y vómito que le produce una rápida deshidratación y que puede finalizar con la muerte (CUETO M. , 1997). La transmisión:

El mecanismo de trasmisión es por vía fecal/oral… heces-manos-alimentos/bebida-boca. Al ser eliminado por las heces, el Vibrio cholerae se encuentra en las aguas de desagüe o cualquier otra forma de contaminación fecal directa o indirecta (CARRILLO, 1991).

En el Perú el debate sobre las epidemias se desarrolló durante el contexto de la etapa final de la Era del Guano y se retomó, con mayor fuerza, después de la derrota peruana en la Guerra con Chile (1879-1883). Durante esos años la población peruana había sido víctima de enfermedades como la verruga, tifus y la fiebre amarilla. La alarma contra el cólera se enciende en el año de 1886, cuando empiezan a llegar noticias procedentes de Chile en la cual se ponía de conociendo de la existencia de una epidemia de cólera. La respuesta ante inminente llegada del cólera al Perú:

Poco después de iniciada la epidemia en Chile, en parte gracias a presión de los médicos, las autoridades políticas peruanas clausuraron los puertos para naves procedentes del Uruguay, Argentina y Chile (una medida que se aplicó a comienzos del año de 1887, se suspendió por unos meses de ese mismo año, y se restableció a fines del mismo; llegando a durar cuatro meses entre fines de 1887 y comienzos de 1888) (CUETO M. y., 2009).

El Estado acompaño los cierres de puertos con un llamamiento a los cónsules peruanos en Chile a expedir documentos de autorización sanitaria para la entrada de navíos chilenos. Las aduanas jugaron un papel similar, serian celosos vigilantes de las embarcaciones extranjeras. En ese contexto de máxima alerta se reactivó la Junta Suprema de Sanidad, con la finalidad de coordinar las medidas a tomar, con los diferentes organismos públicos de Lima y provincias y así mismo la reelaboración de un reglamento de sanidad. En 1887 la Junta aprobó el Reglamento de Sanidad, el cual “organizaba la sanidad del país en dos grandes grupos: la sanidad marítima o de litoral[5] y la sanidad terrestre.” (CUETO M. y., 2009).

En el primer grupo, la sanidad marítima, como se dijo líneas arriba los consulados peruanos y las aduanas cumplieron una función preventiva y de control para con las embarcaciones provenientes de Chile y demás países extranjeros. Mientras que la sanidad terrestre desarrollo el “proceso de medicalización de la sociedad”, donde médico y Estado debían desarrollar planes en conjunto. Con ello la Junta ejerció el papel de “policía medica”, Cueto señala que la Junta debía “perseguir omisiones y transgresiones que puedan constituir faltas o delitos sanitarios” así también “dictar las medidas higiénicas para prevenir las epidemias y elaborar proyectos de reformas higiénicas”. La aplicación de estas medidas lleva Cueto a señalar que esto significo “el desarrollo de la Salud Publica” donde el Estado ya no solo es garante de la vida pública de los individuos, a partir de allí transciende al ámbito privado (por medio de la medicalización de la sociedad).


Bibliografía



BETRÁN MOYA, J. L. (2006). Historia de las epidemias en España y sus colonias (1348-1919). Madrid: La Esfera de los Libros.

CARRILLO, C. (1991). Revista Médica Herediana. Recuperado el 20 de noviembre de 2013, de http://www.upch.edu.pe/famed/revista/index.php/RMH/article/view/1548/1535

CUETO, M. (1997). El regreso de las epidemias: salud y sociedad en el Perú del siglo XX. Lima: IEP.

CUETO, M. y. (2009). Entre la medicina, el comercio y la política: el cólera y el Congreso Sanitario Americano de Lima, 1888. En M. Cueto, & J. L. (eds.), El rastro de la salud en el Perú (págs. 111-150). Lima: IEP, Universidad Peruana Cayetano Heredia.

GASCÓN, M. y. (junio de 2001). Boletín CF+S. Obtenido de http://habitat.aq.upm.es/boletin/n16/aefer.html

LEÓN, A. I. (1884). Reglamento general de sanidad. Crónica Médica, 1(6).

LOSSIO, J. (2002). Acequías y gallinazos: salud ambiental en Lima del siglo XIX. Lima: IEP.
 
 



[1] Los principales casos se presentaron en las ciudades de Moscú, Glasgow, Berlín, Varsovia, puertos del Báltico, Londres, regiones del Norte de Francia la mayoría de ellos aparecieron durante los años de 1831-1832.
[2] En los Estado Unidos las principales áreas afectadas fueron: Boston, Nueva Orleans, Filadelfia y Nueva York. En Canadá, las áreas afectadas fueron las provincias del Quebec y Montreal en 1832. En Cuba, La Habana fue el área más afectada (1833). Y en México, las ciudades de Guadalajara, Tampico, Campeche y Yucatán.
[3] En el Perú existía, desde 1826, un reglamento de sanidad, al reactivase la Junta Suprema de Sanidad en 1886  con la misión de rediseñar dicho reglamento el cual será aprobado un año después. El nuevo reglamento de sanidad de 1887 será puesto en vigor al finalizar el CSAL.
[4]Este texto también se encuentra disponible en la web, Colección Digital de Biblioteca Central: <http://sisbib.unmsm.edu.pe/BVRevistas/cronica_medica/1884_n6/sec_of.htm >. El material físico está disponible en el Fondo Reservado de la Biblioteca Central de la UNMSM.
[5] Para una mejor administración y control del tráfico comercial portuario las aduanas se dividieron en tres clases. La primera, controlaba los puertos de Paita, Pimentel, Etén, Pacasmayo, Salaverry, Callao, Pisco, Chala, Mollendo, Ilo e Iquitos. En estas dependencias los barcos que presentaran enfermos de cólera u otras enfermedades eran tratados. En la segunda y tercera clase se encontraban los puertos de Chimbote y Cerro Azul.