sábado, 22 de febrero de 2014

EL CÓLERA EN EL PERÚ Y LAS POLÍTICAS PÚBLICAS SANITARIAS A FINES DE LA SEGUNDA MITAD DEL XIX


Miguel Antacabana Angulo

CC.SS-UNMSM

Durante la segunda mitad del siglo XIX el cólera fue considera como una pandemia, dicha enfermedad afecto a zonas como la India, China, Singapur, Filipinas, Shanghái, Indochina,  Sumatra, Java (actual Indonesia); desde 1817. Mientras que en la llegada del cólera a Europa ocurrió en la década del 30 del siglo XIX[1]; en América los primeros casos de la enfermedad saltaron a la luz en las zonas portuarias de los Estados Unidos, Canadá, Cuba y México[2] (BETRÁN MOYA, 2006). Mientras que los países Sudamericanos fuertemente afectados fueron Uruguay, Argentina y Chile (durante los años de 1860/70-1890).

1.                  El Congreso Sanitario Americano de Lima y el debate sobre el cólera

Ante la rápida propagación de la enfermedad por los países sudamericanos, los médicos peruanos hicieron sentir su preocupación por medio de críticas, la falta de políticas de salud por parte del gobierno, el hacinamiento, la pobreza, etc. en síntesis los médicos peruanos hicieron hincapié en la inexistencia de recursos, costumbres y educación sanitaria en Lima y el resto del país (CUETO M. y., 2009). Sumado a la falta de “costumbres sanitarias” la ausencia de proyectos de potabilización del agua fue el gran problema. Al respecto se señala:

Durante el siglo XIX no existió en Lima un sistema de desagües subterráneos. […] Los vecinos utilizaban las acequias o al mismo Rímac como vías de desagüe, arrojaban las excretas al campo libre […] En última instancia, y con frecuencia, se recurría a la vía pública (LOSSIO, 2002).

A pesar que en el Perú del XIX el cólera no llego a convertirse en epidemia se presentaron casos en Lima y en el interior del país “según un informe de 1886 las muertos por enfermedades “del aparato digestivo” y la tifoidea, que  se trasmitían esencialmente a través del agua contaminada, se ensañaba con niños y sumaban 676” (CUETO M. y., 2009). También es preciso mencionar que durante buena parte del siglo XIX las viviendas no consideraban, al momento de su edificación, espacios que sirvieran como evacuadores de las necesidades.

En medio de esta atmosfera de “suciedad” el ministro de Relaciones Exteriores, Cesáreo Chacaltana, mando invitaciones a países del sur, norte y centro de continente para “adopta un sistema uniforme para precaverse de las calamidades que originan epidemias”. Con el apoyo del gobierno de Cáceres el Congreso Sanitario Americano de Lima (en adelante CSAL) se llevó acabo entre enero y marzo de 1888, allí se abordaron la experiencia de la epidemia del cólera en Chile, Argentina y Uruguay, y de otras enfermedades como el tifus y la fiebre amarilla. Los debates se desarrollaron bajo los paradigmas de la “Teoría Miasmática” y la “Teoría del Germen de la Enfermedad”

“Las ideas miasmáticas consideraban que las enfermedades infecciosas se generaban por la descomposición de materias orgánicas que envenenaban la atmosfera o se impregnaban a los objetos. Fuentes de contagio podían ser la basura, los cadáveres abandonados, el agua estancada y los pantanos […] consideraban que cambios bruscos en la temperatura o el medio ambiente (como un terremoto) podían desatar una epidemia.

[…] la Teoría del Germen de la Enfermedad buscaron diferenciarse radicalmente de la ideas miasmáticas, postulando que las infecciones eran originadas por seres microscópicos que no surgían espontáneamente sino que eran transmitidos o contagiados, de una persona enferma a otra sana (CUETO M. y., 2009).

A pesar que las ideas miasmáticas serán fuertemente cuestionadas en el CSAL y durante el resto del siglo XIX, su supervivencia argumentativa se apoya en parte en los terremotos ocurridos en Mendoza (1861), Salta (1871), Arica (1868) y  Coquimbo (1880) (GASCÓN, 2001). Las fechas de los terremotos coinciden con el desarrollo de la epidemia de cólera en los países sudamericanos. Y por otro lado vale mencionar que los seguidores de la Teoría del Germen de la Enfermedad se apoyaban en los trabajos de Luis Pasteur y en los descubrimientos del alemán Robert Koch, quien logro identificar a la bacteria que causaba el cólera, Vibrio Cholorea, durante su estancia en Calcuta y Alejandría. Es así que al término de dicho evento la teoría del germen será eje principal al momento del diseño de las políticas públicas de sanidad en el Perú durante los años de la Reconstrucción Nacional[3].

La importancia del CSAL para finales del XIX se debió a que a partir de allí el Estado peruano reelaborara sus políticas de salud pública. Y colateralmente esto contribuyo al fortalecimiento y reforma de la enseñanza de la medicina en el Perú, la Facultad de Medicina de la Universidad San Marcos jugo un papel importante. Incluso cuatro años antes del CSAL la Facultad de Medicina de San Marcos planteaba que el reglamento de 1826 debía ser actualizado, tomando en cuenta que en la “ciencia se han operado grades revoluciones…De aquí la necesidad de utilizar esos adelantos y de revisar nuestro reglamento de Sanidad” (LEÓN, 1884)[4].

2.                  Cólera, Estado y políticas publicas

Cuando hablo del cólera me estoy haciendo referencia a la “infección intestinal producida por una bacteria denominada Vibrio cholerae”. Esta infección genera en el enfermo una persistente diarrea y vómito que le produce una rápida deshidratación y que puede finalizar con la muerte (CUETO M. , 1997). La transmisión:

El mecanismo de trasmisión es por vía fecal/oral… heces-manos-alimentos/bebida-boca. Al ser eliminado por las heces, el Vibrio cholerae se encuentra en las aguas de desagüe o cualquier otra forma de contaminación fecal directa o indirecta (CARRILLO, 1991).

En el Perú el debate sobre las epidemias se desarrolló durante el contexto de la etapa final de la Era del Guano y se retomó, con mayor fuerza, después de la derrota peruana en la Guerra con Chile (1879-1883). Durante esos años la población peruana había sido víctima de enfermedades como la verruga, tifus y la fiebre amarilla. La alarma contra el cólera se enciende en el año de 1886, cuando empiezan a llegar noticias procedentes de Chile en la cual se ponía de conociendo de la existencia de una epidemia de cólera. La respuesta ante inminente llegada del cólera al Perú:

Poco después de iniciada la epidemia en Chile, en parte gracias a presión de los médicos, las autoridades políticas peruanas clausuraron los puertos para naves procedentes del Uruguay, Argentina y Chile (una medida que se aplicó a comienzos del año de 1887, se suspendió por unos meses de ese mismo año, y se restableció a fines del mismo; llegando a durar cuatro meses entre fines de 1887 y comienzos de 1888) (CUETO M. y., 2009).

El Estado acompaño los cierres de puertos con un llamamiento a los cónsules peruanos en Chile a expedir documentos de autorización sanitaria para la entrada de navíos chilenos. Las aduanas jugaron un papel similar, serian celosos vigilantes de las embarcaciones extranjeras. En ese contexto de máxima alerta se reactivó la Junta Suprema de Sanidad, con la finalidad de coordinar las medidas a tomar, con los diferentes organismos públicos de Lima y provincias y así mismo la reelaboración de un reglamento de sanidad. En 1887 la Junta aprobó el Reglamento de Sanidad, el cual “organizaba la sanidad del país en dos grandes grupos: la sanidad marítima o de litoral[5] y la sanidad terrestre.” (CUETO M. y., 2009).

En el primer grupo, la sanidad marítima, como se dijo líneas arriba los consulados peruanos y las aduanas cumplieron una función preventiva y de control para con las embarcaciones provenientes de Chile y demás países extranjeros. Mientras que la sanidad terrestre desarrollo el “proceso de medicalización de la sociedad”, donde médico y Estado debían desarrollar planes en conjunto. Con ello la Junta ejerció el papel de “policía medica”, Cueto señala que la Junta debía “perseguir omisiones y transgresiones que puedan constituir faltas o delitos sanitarios” así también “dictar las medidas higiénicas para prevenir las epidemias y elaborar proyectos de reformas higiénicas”. La aplicación de estas medidas lleva Cueto a señalar que esto significo “el desarrollo de la Salud Publica” donde el Estado ya no solo es garante de la vida pública de los individuos, a partir de allí transciende al ámbito privado (por medio de la medicalización de la sociedad).


Bibliografía



BETRÁN MOYA, J. L. (2006). Historia de las epidemias en España y sus colonias (1348-1919). Madrid: La Esfera de los Libros.

CARRILLO, C. (1991). Revista Médica Herediana. Recuperado el 20 de noviembre de 2013, de http://www.upch.edu.pe/famed/revista/index.php/RMH/article/view/1548/1535

CUETO, M. (1997). El regreso de las epidemias: salud y sociedad en el Perú del siglo XX. Lima: IEP.

CUETO, M. y. (2009). Entre la medicina, el comercio y la política: el cólera y el Congreso Sanitario Americano de Lima, 1888. En M. Cueto, & J. L. (eds.), El rastro de la salud en el Perú (págs. 111-150). Lima: IEP, Universidad Peruana Cayetano Heredia.

GASCÓN, M. y. (junio de 2001). Boletín CF+S. Obtenido de http://habitat.aq.upm.es/boletin/n16/aefer.html

LEÓN, A. I. (1884). Reglamento general de sanidad. Crónica Médica, 1(6).

LOSSIO, J. (2002). Acequías y gallinazos: salud ambiental en Lima del siglo XIX. Lima: IEP.
 
 



[1] Los principales casos se presentaron en las ciudades de Moscú, Glasgow, Berlín, Varsovia, puertos del Báltico, Londres, regiones del Norte de Francia la mayoría de ellos aparecieron durante los años de 1831-1832.
[2] En los Estado Unidos las principales áreas afectadas fueron: Boston, Nueva Orleans, Filadelfia y Nueva York. En Canadá, las áreas afectadas fueron las provincias del Quebec y Montreal en 1832. En Cuba, La Habana fue el área más afectada (1833). Y en México, las ciudades de Guadalajara, Tampico, Campeche y Yucatán.
[3] En el Perú existía, desde 1826, un reglamento de sanidad, al reactivase la Junta Suprema de Sanidad en 1886  con la misión de rediseñar dicho reglamento el cual será aprobado un año después. El nuevo reglamento de sanidad de 1887 será puesto en vigor al finalizar el CSAL.
[4]Este texto también se encuentra disponible en la web, Colección Digital de Biblioteca Central: <http://sisbib.unmsm.edu.pe/BVRevistas/cronica_medica/1884_n6/sec_of.htm >. El material físico está disponible en el Fondo Reservado de la Biblioteca Central de la UNMSM.
[5] Para una mejor administración y control del tráfico comercial portuario las aduanas se dividieron en tres clases. La primera, controlaba los puertos de Paita, Pimentel, Etén, Pacasmayo, Salaverry, Callao, Pisco, Chala, Mollendo, Ilo e Iquitos. En estas dependencias los barcos que presentaran enfermos de cólera u otras enfermedades eran tratados. En la segunda y tercera clase se encontraban los puertos de Chimbote y Cerro Azul.
 
 

domingo, 9 de febrero de 2014

UNA MIRADA GENERAL Y ALGUNAS REFLEXIONES TRAS EL VEREDICTO DE LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA DE LA HAYA



Fotografía1: Peruanos atentos ante el veredicto del Tribunal Internacional de la Haya

Fotografía perteneciente a Jiles Ugaz 
 


Jiles Hennys Ugaz

Universidad Nacional Mayor de San Marcos


En las siguientes líneas pretendemos hacer un breve repaso de lo sucedido tras la lectura del veredicto de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, tanto en Perú como en Chile; asimismo deseamos compartir algunas reflexiones sobre lo que implican estos hechos históricos para la población de ambos países.[1]

De esta manera, comenzamos señalando que a medida que observábamos que se acercaba la fecha para conocer la decisión de la Haya, se percibió una inseguridad por parte del gobierno chileno y una suerte de triunfo por parte del Perú; además este hecho llevó a intentar incentivar una idea de unión, patriotismo, nación o un poco de cada uno de estos por parte de un expresidente, lo cierto es que pese a las críticas las calles de algunos distritos de Lima lucieron banderas de nuestro país.

1.      CELEBRACIÓN EN LA PLAZA MAYOR DE LIMA

El 27 de enero del año en curso a las nueve de la mañana muchos escuchamos atentos la decisión que definiría legalmente -¿quizás no realmente?- nuestra frontera marítima con nuestro vecino del sur. Un buen número de peruanos recibió con gran entusiasmo la sentencia pero en sus rostros era evidente que los términos no se comprendieron a cabalidad, lo cual análogamente pudo suceder en Chile, ya que no todos estuvieron adecuadamente informados sobre estos transcendentales hechos que posiblemente sean unos de los más importantes en el siglo XXI para ambos países, pues la tensión y rivalidad entre estos no ha sido ajena a lo largo de la historia. Por su parte, en la Plaza de Armas de Lima se vivió gran algarabía en medio de una euforia colectiva y no faltó quienes lucieron banderas y mapas adheridos a sus mejillas, camisetas rojiblancas diseñadas específicamente para la lectura del veredicto de la Haya, sombreros con vivas al Perú e incluso hubo un ciudadano vestido cual inca y otro de un cóndor rojiblanco que mostraba un “Te amo Perú”; ante todo lo anterior es imposible no imaginar vendedores que con ingeniosos artículos inundaban la plaza y así el panorama nos reflejaba abigarradamente la mezcla cultural de cada uno de nosotros y cómo ese peruano que en términos reales no se verá beneficiado económicamente e inclusive es probable que nunca viaje a la zona en disputa, celebraba por nuestro país. En contraposición, también hallamos a quienes poco les importó y aún menos saben en qué consistió la demanda del Perú.

2.      CHILENOS TRAS EL VEREDICTO DE LA HAYA

Un gran contraste fue el conocimiento del veredicto en Perú y en Chile, pues tanto en Santiago como Arica hubo conflictos entre ciudadanos de ambos países, los cuales fueron frenados por los carabineros (policía chilena). Cabe señalar que los peruanos ocupamos el mayor número de inmigrantes en Chile y que muchos de estos se sitúan en las calles aledañas a la Catedral del mencionado vecino del sur, por lo que ante tal noticia ciertamente desfavorable para unos y relativamente beneficiosa para otros[2], los insultos como “cholos”, los gritos pidiendo que los peruanos regresen a su país y más no se hicieron esperar. [3]

Además, es preciso recordar que el presidente Piñera, ante el paso de los días, ha mostrado una postura de insatisfacción ante la sentencia pero concluye que se acatará con ciertas condiciones, olvidando que ya no hay más que negociar y que fue el Perú quien quiso hacerlo antes de recurrir a la Haya. Asimismo, señala que le debería pertenecer el nuevo territorio de lo que se ha denominado “costa seca”, no recordando que los límites terrestres ya están establecidos.

3.      LOS OLVIDADOS: TACNA Y ARICA

Fue bastante impactante que ante la lectura del veredicto se apreciara en las pantallas de televisión nacional cada movimiento del expresidente Alan García y la presencia dominante de Lima, pues si bien sabemos de lo centralizado que es nuestro país, se debió en aquellos instantes mostrar a los que habitan la zona que iba a ser más afectada como Tacna.

Respecto a Arica, es una situación bastante particular porque el Sindicato de Pescadores ha dejado ver el poco interés por parte del Estado de Chile ante los pescadores artesanales. Asimismo, debe indicarse que ambas zonas fronterizas –Tacna y Arica- han sido prácticamente olvidadas por las autoridades competentes.

4.      ALGUNAS REFLEXIONES

Lastimosamente ante estos hechos se ha visto insultos tanto de peruanos como de chilenos, no solo físicos y presenciales, sino que ante la modernidad también estamos presenciando agresiones virtuales, las que fácilmente se pueden apreciar revisando los comentarios de la página oficial de El Comercio, la de Biobio Chile y La Tercera por mencionar algunos.  Recuérdese que los medios virtuales le otorgan a todo tipo de personas el espacio para manifestar sus opiniones no siempre alturadas ni correctas pero a nosotros nos permiten entender el sentir de un determinado sector.[4]

Sin embargo, los ciudadanos de estos países olvidan que tuvieron una historia bastante común, que hubo momentos en los que luchamos juntos contra la Corona española pero que ahora algunos creen ser superiores por esa falsa idea de creerse “blancos” y de vivir en un país que al parecer tiene una mejor estabilidad económica, mientras que un sector de peruanos sigue viviendo los rencores del siglo XIX que ahora en nada aporta; no pido que olvidemos pero sí que aprendamos a desprender de nuestra mente aseveraciones como “los chilenos son malos”, “los chilenos quieren invadirnos”, “los cholos de los peruanos son unos ignorantes”, “los peruanos son unos resentidos”, entre otras tantas.

Deberíamos comprender que si ahora no superamos nuestros problemas no solo limítrofes sino también de índole social, heredaremos a nuestras futuras generaciones viejos rencores y erróneas imágenes de quienes son verdaderamente los peruanos y los chilenos.

ANEXO:


Fotografía 2: Este digno señor no tocaba por dinero, lo hacía complacido porque se identifica con su país.

Fotografía perteneciente a Jiles Ugaz
 


Fotografía 3: Celebraciones en la Plaza

Fotografía perteneciente a Jiles Ugaz

 


Nótese la burla y rechazo al mestizaje de los peruanos

Fuente: Biobio Chile[5]

 


Agresión chilena por falsos estereotipos e información errónea

Fuente: La Tercera[6]




[1] Es preciso recalcar que las opiniones que brindaremos en los próximos párrafos son meramente personales y no tienen de ningún modo por qué pertenecer a cada uno de los miembros del Grupo de Investigaciones Annalicemos Historia.
[2] Apostamos por la idea de creer que ganamos en la medida que delimitamos nuestra frontera marítima y que de ese modo ya no nos invadirán más pero consideramos que perdimos porque Tacna quedó sin mar.
[3] Con lo señalado no negamos ni afirmamos de ningún modo que los peruanos tuvieron únicamente una actitud pasiva ante la agresión chilena.
[4] Actualmente se viene estudiando el comportamiento del individuo en los nuevos medios de comunicación, específicamente Facebook, concluyendo que estos espacios otorgan a las personas la oportunidad de opinar y creer que lo que mencionan realmente es merecedor de relevancia.
[5] Véase para mayor información: TAURAN, Erasmo.“Agente peruano recibió torta con imagen del fallo de La Haya para celebrar su cumpleaños”. En: Biobio Chile. Chile, 06 de febrero de 2014. Disponible en: http://www.biobiochile.cl/2014/02/06/agente-peruano-recibio-torta-con-imagen-del-fallo-de-la-haya-para-celebrar-su-cumpleanos.shtml. [Consultado en febrero de 2014].
[6] Véase para mayor información: PAZ NÚÑEZ, María. “Perú difunde video explicando fallo de La Haya mediante dibujos animado”. En: La Tercera. Chile, 04 de febrero de 2014. Disponible en: http://www.latercera.com/noticia/politica/2014/02/674-563797-9-peru-difunde-video-explicando-fallo-de-la-haya-mediante-dibujos-animados.shtml [Consultado en febrero de 2014].

jueves, 6 de febrero de 2014

Conferencia 'Fuentes para el estudio del agua en la Colonia'

Conferencia titulada 'Fuentes para el estudio del agua en la Colonia', realizada el 27 de noviembre del 2013 por el Lic. Alexander Ortegal.

Mesa 'Augusto B. Leguía'

Mesa 'Augusto B. Leguía', realizada el 9 de diciembre del 2013 en el Instituto Riva-Agüero de la PUCP. La ponencia de la historiadora francesa Ombeline Dagincour, basada en su tesis de maestría, está titulada 'El mito de Leguía. Imágenes y poder bajo el Oncenio de Leguía, 1919-1930'. Participan Maria Delfina Álvarez, Fernando Carvallo y Juan Luis Orrego.

Maria Delfina Álvarez



Fernando Carvallo



Juan Luis Orrego



Ombeline Dagincour


Conferencia 'Construcción y deconstrucción del leguiísmo'

Conferencia 'Construcción y de-construcción del leguiísmo. Entre historia y memoria, explorar las lecturas divergentes del Oncenio', realizada el 10 de diciembre del 2013 por la Mag. Ombeline Dagincour.